Mar para Bolivia                            Pedro Telmo CAICANO        

Autor del tema: “Yo quiero un mar” 
 

El chileno Pedro Telmo Caicano vivió en la mina Caracoles donde compuso el vals Yo quiero un mar. Su país lo castigó quitándole la nacionalidad. Los niños del coro de Don Bosco cantaron su canción por primera vez en 1962. Armando Valdez fue uno de esos chicos y cuenta la historia.
Era un sábado en la tarde de 1962 en el patio del Colegio Don Bosco de la ciudad de La Paz. El padre Ariano, profesor de música que también estaba a cargo de la banda del colegio, reunió a los chicos de los tres cursos de segundo de secundaria y los subió al teatro del colegio, un gran salón que estaba en el segundo piso, sobre la parroquia. Ya en el lugar, un profesor tomó una guitarra, otro se sentó al piano antiguo que estaba en el lugar y el padre Ariano agarró su saxofón.

El religioso pidió a los chicos sacar los papeles con la letra de la canción que les había entregado semanas antes, curso por curso, y que comenzaran a cantar siguiendo la música...

"Yo quiero un mar, un mar azul para Bolivia y quiero igual su corazón aprisionado...”, decían las primeras estrofas de esa canción que el médico Armando Valdez hoy, 55 años después, vuelve a entonar con emoción y nostalgia. Él estaba entre esos chiquillos de 11 y 12 años que cantaron por primera vez el vals Yo quiero un mar, la composición del chileno Pedro Telmo Caicano para Bolivia.

"No sabíamos de quién era la canción, sólo la entonamos con mucha emoción, al menos yo porque pese a que éramos casi niños conocíamos la historia de que Chile nos había arrebatado el mar, nuestro territorio”, recuerda el médico que ahora vive en Santa Cruz.

Durante más de un mes los chicos del Don Bosco practicaron la canción. "El padre Ariano logró grabar la canción en una casetera enorme, nos la hizo escuchar y no supimos más, luego vimos que se volvió muy popular”, recuerda Valdez.

"Pero han modificado, estilizado la música. Cada persona que la cantó la modificó en los tonos. Le pusieron tonos más altos, no mantuvieron la estética de la pieza”, añade el médico.

El historiador Pablo Michel señala que la canción del chileno Pedro Telmo Caicano se la grabó en Bolivia a inicios de los 60 en La Paz, con el coro de niños del Colegio Don Bosco y la participación de una "pequeña orquesta profesional”.

"Durante 1979, año del centenario de la pérdida del Litoral, se la difundió muchísimo”, continúa Pablo Michel.

Es que el vals Yo quiero un mar se ha convertido en un dulce himno que todos los bolivianos han entonado alguna vez; sin embargo, muy poco se sabe de su compositor, el chileno Pedro Telmo Caicano.

Castigado

Lo que se conoce de Pedro Telmo es que nació en Concepción, Chile, en 1939, y que por alguna razón llegó a Bolivia para dedicarse al trabajo minero, en la mina Caracoles del departamento de La Paz, donde compuso la canción.

"Vivió en la mina Caracoles, donde llegó a adoptar a Bolivia como su país. Él ayudó a grabar la canción y a raíz de esto en Chile le quitaron la nacionalidad”, señala el historiador Pablo Michel.

Sí, este chileno que seguramente reflejó el sentimiento de muchos bolivianos en los versos de su composición fue rechazado por su país cuando su composición se hizo pública en Bolivia y le fue arrebatada su nacionalidad; sin embargo, inmediatamente él abrazó la boliviana y murió como tal en La Paz, en 1984.

"La canción marcó una generación en la que me incluyo”, expresa Pablo Michel.

Claro, porque en la época en que se comenzó a difundir el vals, en las décadas de los 60 y 70, además de recordarse los 100 años de la pérdida del Litoral -tras la Guerra del Pacífico (1870-1883)-, Bolivia había roto relaciones diplomáticas con Chile (1962) a consecuencia del desvío de las aguas del río Lauca por parte del Estado chileno.

En el país se organizaban desfiles patrioteros y una serie de expresiones incluso antichilenas.

En ese escenario, el 10 de marzo de 1966, la Fuerza Naval lanzó en toda la nación una cruzada por el mar llamada "Un buque para Bolivia” con el objetivo de realizar una colecta pública a través de la cual se buscaba reunir la suma de dinero suficiente para la compra de un barco "de capacidad regular para el transporte de minerales bolivianos a Europa y otros continentes”.

Los alumnos de entonces del colegio Don Bosco recuerdan que salieron a vender banderines y escarapelas para contribuir a la colecta, que recaudó 500 mil dólares americanos, como consta en la Resolución 136457.

"Autorízase al Comando de la Fuerza Naval del Ejército la adquisición de un buque de la Fuerza Naval Argentina por el precio de quinientos mil dólares americanos ($US 500.000), para cuyo pago se destina el total de las recaudaciones efectuadas en colecta pública que se hallan depositadas en la cuenta Un Buque para Bolivia, abierta en el Banco Central de Bolivia y las que se obtengan con futuras colectas”.
Autor: Pedro Telmo Caicano

Yo quiero un mar,
un mar azul para Bolivia
y quiero igual
su corazón aprisionado,
risas y llanto de mi pasado
y esta canción de enamorado
yo quiero un mar
un mar azul
para Bolivia
Tiempo feliz de mi niñez
que nunca olvido
recuerdos que en mi existir
están grabados.
Con la esperanza
de una sonrisa
y una caricia
de fresca brisa.
Yo quiero un mar
Un mar azul Para Bolivia...